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Simulador de Financiación Empresarial

Compara préstamo bancario, leasing y ampliación de capital para una misma inversión. Analiza coste, tesorería, escudo fiscal y dilución de propiedad en una sola pantalla.

Datos de referencia: España. La metodología es universal
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Información Importante sobre Herramientas Financieras

Esta herramienta tiene carácter exclusivamente orientativo y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni jurídico. Los resultados son estimaciones basadas en los datos introducidos y pueden no reflejar tu situación real.

La fiscalidad y las decisiones financieras de alto impacto requieren la intervención de un profesional cualificado (asesor fiscal, gestor, abogado o entidad financiera regulada).

TÚ ERES RESPONSABLE de verificar esta información con un profesional antes de tomar cualquier decisión. meskeIA no ejerce actividades reguladas y no se responsabiliza de las consecuencias derivadas del uso de esta herramienta.

Datos de referencia
Normativa aplicada:Impuesto de Sociedades 2026 — Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades (modificada por Ley 7/2024, de 20 de diciembre)
Última verificación:10/06/2026 · Fuente oficial →
El escudo fiscal se calcula al tipo marginal del Impuesto de Sociedades. El cálculo del leasing no incluye el IVA, que la empresa recupera vía declaración trimestral.

Datos de la operación

€
años

Régimen del Impuesto de Sociedades

Tipo general del Impuesto de Sociedades: 25%

Préstamo bancario

%
%

Leasing

%
%

Ampliación de capital

%
%
Préstamo bancario
Coste neto total10.198 €
Coste bruto
13.597 €
Escudo fiscal (IS)
−3399 €
Cuota mensual
1547 €/mes
Salida de caja (plazo)
93.597 €
Dilución de propiedad
Ninguna
Endeudamiento
Aumenta el pasivo

Intereses y comisiones deducibles. Mantienes el 100% de la propiedad.

Leasing (arrendamiento financiero)
Coste neto total11.770 €
Coste bruto
15.693 €
Escudo fiscal (IS)
−3923 €
Cuota mensual
1528 €/mes
Salida de caja (plazo)
95.693 €
Dilución de propiedad
Ninguna
Endeudamiento
Aumenta el pasivo

Cuota deducible y posible amortización acelerada. Opción de compra al final.

Ampliación de capital
Coste neto total48.000 €
Coste bruto
48.000 €
Escudo fiscal (IS)
—
Cuota mensual
—
Salida de caja (plazo)
Sin desembolso
Dilución de propiedad
−15 %
Endeudamiento
No genera deuda

Sin devolución obligatoria ni intereses, pero cedes propiedad y control.

No hay una opción mejor en absoluto: depende de tu prioridad

Menor coste totalPréstamo bancario10.198 € de coste neto
Proteger la tesoreríaAmpliación de capitalSin salida de caja
No perder controlPréstamo bancario0% de dilución

Coste neto comparado (después de impuestos)

Préstamo bancario
10.198 €
Leasing (arrendamiento financiero)
11.770 €
Ampliación de capital
48.000 €

En la ampliación de capital el coste neto refleja el coste de oportunidad del socio (la rentabilidad que espera obtener), no un desembolso de tesorería.

Guía de Financiación Empresarial

Préstamo, leasing y capital: cuándo conviene cada vía y qué errores evitar

Préstamo vs leasing vs ampliación de capital

CriterioPréstamo bancarioLeasingAmpliación de capital
NaturalezaDeuda (pasivo)Arrendamiento con opción de compraFondos propios
¿Hay que devolverlo?Sí, con interesesSí, vía cuotas + opción de compraNo
Escudo fiscalIntereses y comisiones deduciblesCuota deducible + amortización aceleradaNinguno (dividendos no deducibles)
Impacto en tesoreríaCuota fija mensualCuota fija mensualSin desembolso obligatorio
Propiedad y controlSe mantiene al 100%Se mantiene al 100%Se diluye (entra un socio)
Efecto en el balanceAumenta el endeudamientoAumenta el endeudamientoRefuerza la solvencia
Propiedad del activoInmediataAl ejercer la opción de compraInmediata

Casos de uso típicos

Comprar maquinaria o vehículos

El leasing suele ser la opción natural: el bien queda como garantía, las cuotas son deducibles y la amortización acelerada adelanta el ahorro fiscal. Ideal para activos que se renuevan cada pocos años.

Obra, reformas o capital circulante

El préstamo bancario es más flexible para inversiones que no generan un activo financiable por leasing. Mantienes el 100% del control y deduces los intereses.

Crecer rápido sin asfixiar la caja

La ampliación de capital evita drenar la tesorería con cuotas mensuales. A cambio cedes propiedad. Tiene sentido cuando el proyecto necesita músculo financiero y el socio aporta también experiencia o red de contactos.

Empresa ya muy endeudada

Si los ratios de endeudamiento están al límite, añadir más deuda puede ser inviable o muy caro. La ampliación de capital reequilibra el balance y mejora la solvencia ante futuros bancos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la ampliación de capital parece la más cara si no hay que devolverla?
Porque ceder una parte de un negocio rentable suele salir más caro a largo plazo que pagar intereses. El socio que entra espera una rentabilidad (a menudo 12-20% anual) y participará en todos los beneficios futuros mientras sea accionista, no solo durante el plazo de la inversión. La deuda, en cambio, se extingue cuando terminas de pagarla. Por eso el coste de los fondos propios casi siempre es superior al de la deuda.
¿Qué es el escudo fiscal y cómo se calcula?
Es el ahorro en el Impuesto de Sociedades que generan los gastos deducibles. Si pagas 10.000 € de intereses y tu tipo marginal es del 25%, Hacienda te «devuelve» 2.500 € al reducir tu base imponible. Préstamo y leasing generan escudo fiscal; la ampliación de capital no, porque los dividendos no son gasto deducible. Este simulador aplica el tipo marginal del régimen que elijas (15%, 21% o 25%).
¿Qué ventaja fiscal real tiene el leasing frente al préstamo?
La amortización acelerada. En el leasing financiero puedes deducir la recuperación del coste del bien hasta el doble (o el triple en pymes de reducida dimensión) del coeficiente de amortización lineal. Eso no significa deducir más en total, sino antes, lo que mejora la tesorería de los primeros años por el valor temporal del dinero. Además, el IVA de las cuotas se recupera en cada declaración trimestral.
¿Aumentar la deuda perjudica a mi empresa?
Depende de tu nivel de endeudamiento actual. Un ratio de endeudamiento equilibrado (deuda/patrimonio neto en torno a 1-1,5) es saludable y el escudo fiscal hace la deuda atractiva. Pero si ya estás muy apalancado, más deuda encarece la financiación, dispara el riesgo financiero y puede cerrarte el acceso a futuros préstamos. En ese punto la ampliación de capital reequilibra el balance.
¿Puedo combinar varias vías de financiación?
Sí, y es lo habitual en inversiones grandes. Por ejemplo: aportar una parte con capital propio para no depender solo del banco, financiar la maquinaria con leasing y cubrir el circulante con una línea de crédito. La combinación óptima busca minimizar el coste total manteniendo unos ratios de endeudamiento sanos y un control accionarial cómodo.

5 pasos para elegir tu financiación

  1. 1
    Define la inversión y su horizonte

    Determina el importe exacto, qué activo o necesidad financia y durante cuántos años lo amortizarás. El plazo de la financiación debe ajustarse a la vida útil del activo: no financies a 10 años algo que durará 3.

  2. 2
    Revisa tu nivel de endeudamiento actual

    Antes de pedir más deuda, calcula tus ratios de endeudamiento y solvencia. Si ya están tensionados, la ampliación de capital puede ser la única vía sensata. Un analizador de ratios te da el diagnóstico en minutos.

  3. 3
    Compara el coste neto, no solo la cuota

    La cuota mensual no lo es todo. Compara el coste total después del escudo fiscal y el impacto en tesorería durante todo el plazo. Una cuota baja con muchos años puede salir más cara que una alta a corto plazo.

  4. 4
    Valora qué estás dispuesto a ceder

    Si valoras mucho el control total, descarta la ampliación de capital aunque sea atractiva financieramente. Si la prioridad es no ahogar la caja en una fase de crecimiento, el capital tiene sentido pese a su mayor coste económico.

  5. 5
    Negocia y consulta con un profesional

    Los tipos, comisiones y valores residuales son negociables. Antes de firmar, contrasta las condiciones con tu asesor fiscal o financiero: una operación de financiación tiene implicaciones contables y fiscales que conviene optimizar legalmente.

Buenas prácticas

Ajusta el plazo a la vida del activo: Financiar a largo plazo un activo que se queda obsoleto pronto multiplica el coste financiero innecesariamente.

Mira siempre el TAE, no solo el TIN: Las comisiones de apertura, estudio y seguros vinculados encarecen la operación. El TAE recoge el coste real.

Diluye con un pacto de socios claro: Si entras capital, define por escrito derechos de voto, reparto de dividendos y cláusulas de salida antes de firmar.

Protege un colchón de tesorería: No comprometas toda tu caja en cuotas. Mantén liquidez para imprevistos: una buena inversión mal financiada hunde empresas solventes.

Errores frecuentes al financiar una inversión

  • Fijarse solo en la cuota mensual: Una cuota baja puede esconder un plazo largo y un coste total mucho mayor. Compara siempre el coste neto total después de impuestos.
  • Olvidar el escudo fiscal: Comparar el coste bruto de deuda y capital sin descontar el ahorro fiscal de los intereses distorsiona la decisión a favor del capital.
  • Subestimar el coste de ceder equity: «No hay que devolverlo» no significa que sea gratis. El socio participa de todos los beneficios futuros, no solo del plazo de la inversión.
  • Ignorar los ratios de endeudamiento: Añadir deuda sobre una empresa ya apalancada puede disparar el coste financiero y cerrar el acceso a financiación futura.
  • Confundir IVA con coste: El IVA del leasing y de las inversiones es recuperable para la empresa; incluirlo como coste real lleva a comparaciones erróneas.

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