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Preparando tu experiencia meskeIA
Frecuencias de audio de 20 Hz a 20 kHz
¿Quieres saber cuántos hercios tiene un sonido? Mídelo con el micrófono
Medios-bajos - Calidez
Acerca el micrófono al sonido —un pitido, un silbido, un diapasón, una nota sostenida— y la app te dice cuántos hercios tiene y a qué nota corresponde. El audio se analiza en tu navegador: no sale del aparato.
La app emite un tono en cada tercio de octava por el altavoz y lo escucha con el micrófono del mismo aparato. Mide dos veces —cambiando de sitio el altavoz, o probando otro— y compara: lo que aparece es la diferencia entre las dos situaciones, que es lo único que un móvil sin calibrar puede decir de verdad. Cada medida dura unos 20 segundos: los tonos tienen que sonar lo bastante para que el análisis los capte enteros, sin restos del anterior.
Comprueba la respuesta de frecuencia de tus altavoces o auriculares.
Descubre hasta qué frecuencia puedes oír (normalmente hasta 15-20 kHz).
Usa las notas musicales para afinar instrumentos.
Esta herramienta tiene carácter orientativo: genera tonos y compara medidas de un altavoz, pero no es una audiometría ni un producto sanitario. Hasta qué frecuencia oyes, si notas diferencia entre un oído y otro o cómo suena un pitido que ya tienes son referencias generales, y no sustituyen la valoración de un audiólogo o de un otorrinolaringólogo (ORL).
Si notas pérdida de audición, acúfenos persistentes, dolor o una diferencia clara entre oídos, o si usas audífonos o implantes, consulta con tu médico o especialista antes de tomar ninguna decisión. meskeIA no se responsabiliza de decisiones basadas en el uso de esta herramienta.
Comprende las frecuencias, tipos de onda y usos reales del sonido
| Rango | Frecuencia | Percepción | Instrumentos / fuentes | Uso técnico |
|---|---|---|---|---|
| Subgraves | 20 – 60 Hz | Se sienten más que se oyen (vibración corporal) | Bombo, bajo eléctrico, explosiones | Subwoofer, salas de cine |
| Graves | 60 – 250 Hz | Calidez y peso del sonido | Bajo, barítono, cello, tuba | EQ de graves, test de altavoces |
| Medios-bajos | 250 – 500 Hz | Cuerpo y presencia de la voz | Guitarra, piano, voz masculina | Reducir para eliminar "embarrado" |
| Medios | 500 Hz – 2 kHz | Inteligibilidad vocal máxima | Voz humana, guitarra, violin | Calibración PA, telefonía |
| Medios-altos | 2 – 4 kHz | Presencia, claridad de ataque | Snare, consonantes del habla | Audiometría vocal |
| Agudos | 4 – 8 kHz | Brillo, definición | Platillos, flautín, sibilantes | Test auriculares, sibilancia vocal |
| Muy agudos | 8 – 20 kHz | Aire, espacialidad | Armónicos altos, rozamientos | Límite audición, test de edad |
| Ultrasonido | > 20 kHz | Inaudible para humanos | Murciélagos, delfines, perros | Ecografía, limpieza ultrasónica, sonar |
Sube progresivamente la frecuencia desde 8.000 Hz hasta 20.000 Hz para descubrir tu límite auditivo superior. A los 20 años el límite suele ser ~20 kHz; a los 40 años baja a ~14-16 kHz; a los 60 años puede estar en ~8-10 kHz. Un resultado muy distinto al esperado para tu edad puede justificar una audiometría profesional.
La nota La4 estándar es 440 Hz (ISO 16:1975). La interpretación históricamente informada del barroco suele afinar en 415 Hz, un semitono por debajo, y las orquestas europeas modernas tiran de 442-443 Hz. En el barroco no había un estándar único: los órganos del norte de Alemania llegaban a 466 Hz y los instrumentos franceses bajaban hasta 392 Hz. Reproduce el tono y afina tu instrumento por referencia auditiva. Para instrumentos de cuerda: Do (261,63 Hz), Re (293,66 Hz), Mi (329,63 Hz), Fa (349,23 Hz), Sol (392 Hz), La (440 Hz), Si (493,88 Hz).
Usa el barrido (sweep) de 20 Hz a 20 kHz para detectar resonancias o "huecos" en la respuesta de frecuencia de altavoces, auriculares o una sala. Si un rango se escucha mucho más fuerte o más débil que el resto, tu sistema tiene una coloración no lineal. Los tonos de prueba individuales identifican la frecuencia exacta del problema.
Ideal para clases de física: demuestra en tiempo real la diferencia entre onda senoidal (tono puro), cuadrada (rica en armónicos impares), sierra (todos los armónicos) y triangular (armónicos impares con caída rápida). El barrido de frecuencias ilustra visualmente el espectro audible y permite que los estudiantes experimenten las diferencias perceptivas entre rangos.
La frecuencia es el número de oscilaciones completas por segundo de una onda sonora. El hercio (Hz), llamado así en honor al físico Heinrich Hertz, equivale a 1 ciclo por segundo. 440 Hz significa que el aire oscila 440 veces por segundo. A mayor frecuencia, más agudo es el sonido; a menor frecuencia, más grave. La velocidad del sonido en el aire (~343 m/s a 20 °C) divide entre la frecuencia da la longitud de onda: a 440 Hz, λ ≈ 78 cm; a 20 Hz, λ ≈ 17 metros.
Con el medidor de esta misma página: pulsa «Medir la frecuencia», da permiso al micrófono y acerca el aparato al sonido. La app analiza el audio con una transformada de Fourier, busca el pico que más destaca y lo afina entre los puntos del análisis, así que con un tono limpio y sostenido la cifra queda a menos de un hercio. Además dice a qué nota musical corresponde. Ojo con las voces y los instrumentos: el pico más fuerte puede ser un armónico (el doble o el triple de la nota que oyes); para afinar, un afinador busca la fundamental.
El rango audible humano está determinado por la anatomía del oído interno. La cóclea contiene ~16.000 células ciliares dispuestas como un piano: las de la base detectan agudos y las del ápice detectan graves. Las frecuencias muy bajas (<20 Hz) no son suficientemente energéticas para mover los cilios con eficacia; y las muy altas (>20 kHz) dejan de mover la membrana basilar de forma eficaz — el límite lo pone la mecánica de la onda viajera en la cóclea, no el tamaño de los cilios: a 20 kHz la longitud de onda en aire es de 1,7 cm, unas diez mil veces mayor que un estereocilio. Con la edad, las células de los agudos mueren primero por ser las más expuestas, lo que explica la presbiacusia (pérdida auditiva de agudos por envejecimiento).
La onda senoidal es el tono más puro: un solo armónico, la frecuencia fundamental. Es la más suave y menos agresiva al oído. La onda cuadrada contiene la fundamental más todos los armónicos impares (3ª, 5ª, 7ª...) con amplitud 1/n. Suena más "metálica" y brillante; es la base de los sintetizadores clásicos (Moog). La onda sierra contiene todos los armónicos (pares e impares), dando el timbre más rico y "rasgado". La onda triangular tiene solo armónicos impares pero con caída mucho más rápida (1/n²), sonando más suave que la cuadrada pero más brillante que la senoidal.
Los tonos binaurales se crean reproduciendo dos frecuencias ligeramente diferentes en cada oído (p. ej., 400 Hz en el izquierdo y 410 Hz en el derecho). El cerebro percibe una tercera frecuencia "fantasma" de 10 Hz (la diferencia). La teoría es que esto puede inducir estados de ondas cerebrales específicos: delta (1-4 Hz, sueño), theta (4-8 Hz, relajación), alfa (8-13 Hz, alerta relajada), beta (13-30 Hz, concentración). La evidencia científica es mixta: algunos estudios muestran efectos modestos en concentración y relajación; otros no encuentran diferencias significativas con el placebo.
Las frecuencias bajas (<100 Hz) tienen longitudes de onda muy largas (3 metros a 100 Hz) y gran energía mecánica. A niveles altos de presión sonora, literalmente mueven el aire y los objetos del entorno. El cuerpo humano tiene receptores mecánicos en la piel (corpúsculos de Pacini, sensibles a 250-300 Hz) y receptores vibrotáctiles que captan estas frecuencias aunque el oído no las perciba claramente. Por eso se "siente" el bajo en un concierto en el pecho. Las frecuencias entre 18-19 Hz pueden causar malestar por resonancia de órbitas oculares.
El decibelio (dB) mide la intensidad sonora en escala logarítmica: 0 dB es el umbral de audición, 60 dB es una conversación normal, 85 dB es el límite de exposición laboral (8 h/día según la OIT), 110 dB es un concierto de rock. La exposición a >85 dB durante períodos prolongados daña permanentemente las células ciliares. La regla del 3 dB: cada 3 dB adicionales se duplica la energía sonora, por lo que el tiempo de exposición segura se reduce a la mitad. Con auriculares al máximo volumen (~110 dB), el daño auditivo puede ocurrir en menos de 5 minutos.
La voz humana abarca un rango amplio. El fundamental de la voz (F0, la nota que "cantamos") va de ~85 Hz (bajo profundo) a ~1.100 Hz (soprano coloratura). La voz hablada masculina se centra en 85-180 Hz; la femenina en 165-255 Hz; la infantil en 250-400 Hz. Pero la inteligibilidad del habla depende sobre todo de los formantes vocálicos (2-4 kHz) y las consonantes fricativas (4-8 kHz). Por eso la telefonía estándar filtra el audio entre 300 Hz y 3.400 Hz: es suficiente para entender el habla aunque recorte graves y agudos.
Durante siglos no existía un estándar: Mozart componía con La ~421 Hz, Händel usó 423 Hz, y en el siglo XIX las orquestas llegaron a usar 452 Hz para sonar "más brillantes". El acuerdo llegó en la conferencia internacional de Londres de 1939, por ser un compromiso entre las prácticas europeas de la época; la ISO —fundada en 1947— lo recogió en la norma ISO 16 en 1955 y la revisó en 1975. Sin embargo, muchas orquestas modernas tocan a 441-443 Hz por sonar "más brillantes". La polémica de los 432 Hz como "frecuencia natural" carece de base científica sólida, pero continúa siendo popular en círculos de bienestar.
Elige un lugar silencioso sin ruido de fondo. Usa auriculares de buena calidad (preferiblemente circumaurales cerrados) y ajusta el volumen al 30-50 %. El ruido ambiente contamina el test: incluso 40 dB de fondo pueden enmascarar tonos débiles en los agudos.
Empieza en 1.000 Hz con onda senoidal. Este es un tono de referencia en audiometría clínica: si no lo oyes con claridad a volumen normal, algo inusual pasa con el equipo o el entorno. Baja a 500 Hz y 250 Hz para confirmar que los medios y graves son audibles.
Sube de 4.000 Hz en incrementos: 6.000, 8.000, 10.000, 12.000, 14.000, 16.000, 18.000, 20.000 Hz. Anota la frecuencia más alta a la que todavía escuchas un tono claro (no solo presión o "silencio percibido"). Este es tu límite auditivo superior aproximado.
Orientativo: 20 años → ~18-20 kHz; 30 años → ~16-18 kHz; 40 años → ~14-16 kHz; 50 años → ~12-14 kHz; 60+ años → ~8-12 kHz. Valores significativamente inferiores al rango para tu edad pueden indicar presbiacusia o daño auditivo por ruido.
Tapa un oído con la palma de la mano y repite el test con el otro. Una diferencia notable entre oídos (>2-3 kHz) justifica una consulta audiológica. La asimetría auditiva puede indicar patologías como la neurinoma del acústico, infección o trauma local.
Este test casero es orientativo, no diagnóstico. La calidad del altavoz/auricular limita los resultados: muchos auriculares baratos no reproducen bien por encima de 15 kHz ni por debajo de 50 Hz. Para una audiometría clínica precisa, consulta un audiólogo o un ORL. La Sociedad Española de Otorrinolaringología recomienda revisión auditiva periódica a partir de los 50 años.
Los altavoces del ordenador o smartphone raramente reproducen bien por encima de 12-14 kHz. Para testar frecuencias superiores a 10 kHz necesitas auriculares de calidad. Las frecuencias <60 Hz tampoco se escuchan bien sin altavoces con woofer o subwoofer.
Los agudos intensos son los más dañinos para el oído. Al explorar frecuencias >8 kHz, reduce el volumen al 20-30 %. Lo que falta de volumen puedes compensarlo con atención; lo que dañas en las células ciliares no se recupera.
Un barrido lento de 20 Hz a 20 kHz con volumen constante te muestra qué frecuencias suenan más alto o más bajo en tu sistema. Las "montañas" son resonancias del altavoz o la sala; los "valles" son cancelaciones de fase o deficiencias del driver.
Para afinar instrumentos, usa siempre onda senoidal. Las ondas cuadrada y sierra tienen armónicos que pueden confundir el oído al comparar con el timbre del instrumento. La senoidal da un único punto de referencia sin coloración tonal.
Los perros oyen hasta ~45 kHz y los gatos hasta ~79 kHz (medidas de laboratorio de Heffner, con tonos de 60 dB). Si tienes mascotas en casa, evita reproducir frecuencias >15 kHz a volumen alto: aunque tú no lo escuches, ellas sí lo oyen y puede causarles estrés o malestar.
Las frecuencias muy graves se amplifican o cancelan drásticamente según las dimensiones de la habitación (modos de sala). Un tono de 80 Hz puede sonar 20 dB más alto en una esquina de tu cuarto que en el centro. Para tests precisos de graves, necesitas una sala anecoica o análisis con micrófono de medición.