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Comprobador de Altavoces y Auriculares

Prueba tus altavoces, bocinas, parlantes, auriculares o audífonos: canal izquierdo y derecho, fase, barrido de 20 Hz a 20 kHz y tonos de graves. Diagnostica el equipo, no tu oído.

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Información Técnica Importante

Esta herramienta tiene carácter orientativo y está dirigida a profesionales del dominio que conocen sus limitaciones.

meskeIA no se responsabiliza de decisiones basadas en el uso de esta herramienta.

Baja el volumen del sistema antes de empezar y súbelo poco a poco. Los tonos sostenidos y los barridos exigen mucho más a un altavoz que la música: a volumen alto pueden dañar el equipo y el oído.

Este control es independiente del volumen del sistema y nunca llega a fondo de escala: deja margen para evitar el recorte de la señal.
Señal para las pruebas de canal, fase y barrido estéreo
El ruido rosa contiene todas las frecuencias y es la señal estándar para juzgar altavoces. El tono puro es más incómodo pero deja oír mejor un zumbido o una resonancia. Las pruebas de graves y de bandas usan siempre tono puro.
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Canal izquierdo y canal derecho

Envía la señal a un solo lado. Sirve para detectar un canal mudo y, sobre todo, unos canales intercambiados: un fallo silencioso que estropea el estéreo sin que se note en el día a día.

Con «Solo izquierda», ¿por dónde lo oíste?

Con «Solo derecha», ¿por dónde lo oíste?

2

Prueba de fase (polaridad)

La misma señal por los dos canales, primero igual y después con uno invertido. Detecta un altavoz con los cables de polaridad cambiados, que no deja mudo nada pero vacía los graves y desdibuja el centro de la escena sonora.

Qué deberías notar: en fase, el sonido se percibe compacto y centrado, como si naciera de un punto entre los dos altavoces. En contrafase se vuelve difuso, se escapa hacia los lados y pierde cuerpo en los graves. Con auriculares, la contrafase produce una sensación característica de presión dentro de la cabeza.

Si no notas diferencia: lo más probable es que uno de los altavoces ya esté conectado con la polaridad invertida (y entonces la versión «en contrafase» es la que suena bien), o que la señal no sea estéreo real.

3

Barrido de 20 Hz a 20 kHz

Recorre todo el espectro audible de forma continua. Es la prueba que revela zumbidos por resonancia del mueble, huecos donde el sonido desaparece y distorsión en los extremos.

20 Hz
4

Graves y subwoofer, por tercios de octava

Tonos puros del rango grave, uno a uno. La frecuencia más baja que aún se oye limpia (sin chasquido ni vibración áspera) es el límite real de tu equipo.

Referencia: un altavoz de portátil o de móvil rara vez produce algo audible por debajo de 150 Hz; unos monitores de escritorio de 5 pulgadas bajan a 60-80 Hz; un subwoofer doméstico llega a 30-40 Hz. Si a 40 Hz solo oyes un golpeteo, no es que falte grave: es distorsión, y conviene bajar el volumen.

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Bandas de octava del espectro completo

De 63 Hz a 16 kHz, octava a octava. Todas deberían oírse con un volumen parecido: una banda notablemente más floja que sus vecinas señala un hueco en la respuesta del altavoz o del propio equipo.

Que no oigas los 16 kHz no significa que el altavoz falle: la audición adulta pierde agudos con la edad y rara vez pasa de 15-17 kHz a partir de los 40 años. Esta prueba mide el equipo, y para eso hay que compararla con otro equipo, no con lo que uno espera oír.

6

Barrido estéreo continuo

La señal viaja de un lado a otro durante 24 segundos. El desplazamiento debe ser suave y pasar por el centro sin saltos ni bajones de volumen.

Un bajón de volumen justo al pasar por el centro es la firma de un altavoz en contrafase: en el punto medio las dos ondas se cancelan. Si lo detectas aquí, confírmalo con la prueba 2.

Cómo interpretar lo que oyes

Qué prueba cada señal, qué es normal en cada tipo de equipo y qué fallos delata cada síntoma

Qué detecta cada prueba

PruebaSeñalQué detectaSíntoma del falloDónde suele estar la causa
Canales L/RRuido rosa o tono, un solo ladoCanal mudo, canales cruzados, balance desviadoNo se oye nada, o se oye por el lado contrarioCable, conector, balance del sistema, auriculares al revés
FaseMisma señal, un canal invertidoPolaridad invertida en un altavozNo hay diferencia audible entre fase y contrafaseCables + y − intercambiados en una caja
BarridoTono continuo 20 Hz → 20 kHzHuecos, resonancias y distorsiónZumbido en una zona, silencios, asperezaMueble que vibra, altavoz forzado, ecualizador activo
Graves por terciosTono puro de 20 a 100 HzLímite inferior real del equipoChasquido o vibración en vez de notaAltavoz pequeño llevado fuera de su rango
Bandas de octavaTono puro de 63 Hz a 16 kHzEquilibrio tonal entre zonas del espectroUna banda mucho más floja que sus vecinasAltavoz dañado, ecualización, colocación
Barrido estéreoSeñal que se desplaza de lado a ladoContinuidad de la imagen estéreoSalto o bajón de volumen al pasar por el centroContrafase, procesado envolvente activo

Cuándo merece la pena hacer estas pruebas

Auriculares recién comprados

Antes de que venza el plazo de devolución conviene comprobar los dos canales y el equilibrio entre ellos. Un canal ligeramente más flojo que el otro es un defecto de fabricación difícil de percibir con música, pero evidente con ruido rosa alternando lados. Es el momento en que reclamar sale gratis.

Después de recablear un equipo

Al mover altavoces de sitio o cambiar cables es fácil invertir la polaridad de una caja: los dos altavoces suenan, así que nada delata el error salvo que el sonido queda «hueco». La prueba de fase lo resuelve en diez segundos y evita meses escuchando un estéreo estropeado.

Antes de una reunión o una clase

Un canal mudo en el portátil se descubre normalmente en el peor momento. Treinta segundos con las pruebas 1 y 5 confirman que hay sonido por los dos lados y que no hay una salida de audio equivocada seleccionada en el sistema.

Segunda mano y reparación

Al comprar altavoces usados, el barrido revela en un minuto lo que la música puede esconder: bobinas rozando, conos dañados o rejillas sueltas se manifiestan como aspereza o zumbido en una zona concreta del espectro, no en todo el rango.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si mis auriculares tienen los canales cambiados?

Reproduce la señal solo por el canal izquierdo y comprueba por qué lado la oyes. Si suena por el oído derecho, los canales están intercambiados. Repite con el canal derecho: si las dos pruebas salen cruzadas, el equipo está invertido; si solo falla una, lo más probable es un canal averiado. En auriculares, la causa número uno es tenerlos puestos al revés, porque las marcas L y R suelen estar en relieve y sin contraste.

¿Qué es exactamente la fase y por qué importa?

Un altavoz mueve el aire hacia fuera o hacia dentro según el signo de la señal eléctrica. Si los cables de una caja están conectados al revés, ese altavoz empuja cuando el otro tira. En las frecuencias graves, donde la longitud de onda es mucho mayor que la distancia entre los altavoces, las dos ondas se cancelan parcialmente y el resultado es un sonido sin cuerpo y sin centro. No rompe nada, pero degrada todo lo que se escuche en ese equipo.

¿Por qué no oigo los tonos de 20 o 30 Hz?

Porque casi ningún altavoz doméstico los reproduce. Un altavoz solo genera presión sonora útil por encima de su frecuencia de sintonía, que depende sobre todo del diámetro del cono y del volumen de la caja. Por debajo de ese punto, la energía se convierte en recorrido mecánico sin sonido: de ahí el chasquido o la vibración. No es un fallo del equipo, es física; el fallo sería forzarlo a volumen alto.

¿Puedo usar esto para medir la calidad de unos altavoces?

Para comparar dos equipos entre sí, sí, siempre que la señal y el volumen sean los mismos. Para obtener una medida objetiva, no: haría falta un micrófono de medición calibrado y una sala tratada, porque lo que llega al oído incluye las reflexiones de la habitación, que a menudo pesan más que el propio altavoz. Lo que aquí se obtiene es un diagnóstico de fallos, no una curva de respuesta.

¿Sirve para saber si oigo bien?

No. Se mide el equipo, no la audición. Un navegador, una tarjeta de sonido doméstica y unos auriculares sin calibrar no permiten saber a qué nivel real llega cada frecuencia al oído, así que no puede deducirse nada sobre la capacidad auditiva de nadie. Para eso está la audiometría, con equipos calibrados y en cabina. Si notas que oyes peor por un oído, la prueba que corresponde es la de un profesional sanitario.

¿Por qué el ruido rosa y no el ruido blanco?

El ruido blanco tiene la misma energía por hercio, y como cada octava alta contiene el doble de hercios que la anterior, el oído lo percibe como un siseo agudo y desequilibrado. El ruido rosa reparte la misma energía por octava, que es la escala en que trabaja la audición, y por eso suena neutro y sirve para juzgar el timbre de un altavoz. Es el estándar en instalación de sonido.

¿Suena distinto con Bluetooth?

Puede, y conviene saberlo antes de culpar al altavoz. Los códecs Bluetooth comprimen con pérdida y algunos recortan por encima de 14-16 kHz, así que las bandas más agudas pueden salir más flojas por el enlace, no por el altavoz. Además, muchos dispositivos aplican procesado propio de graves. Para diagnosticar un equipo, la conexión por cable siempre es más fiable.

¿Se guardan mis respuestas del diagnóstico?

No. Todo ocurre en el navegador: las señales se generan localmente con Web Audio API y las respuestas del diagnóstico viven solo en la memoria de la página. Al cerrarla desaparecen. No hay micrófono implicado en ninguna prueba, así que la página no pide ningún permiso.

Orden recomendado para diagnosticar un equipo

1

Descarta primero lo que no es el altavoz

Antes de probar nada, comprueba el volumen del sistema, que la pestaña del navegador no esté silenciada y que la salida de audio seleccionada sea la que crees. La mayoría de los «altavoces averiados» son en realidad una salida equivocada: el sistema sigue enviando el sonido a unos auriculares apagados o a un monitor sin altavoces.

2

Empieza por los canales, a volumen bajo

La prueba 1 es la más informativa y la menos exigente para el equipo. Responde a las dos preguntas del diagnóstico con honestidad: si dudas de por dónde suena, esa duda ya es un dato, porque con auriculares la separación debería ser inequívoca.

3

Comprueba la fase si usas dos altavoces separados

Con auriculares la contrafase se nota como una presión rara; con altavoces, como una pérdida de graves. Este paso no aplica a un altavoz único ni a una barra de sonido, donde la relación entre canales la fija el fabricante.

4

Haz el barrido con atención a los ruidos añadidos

Lo que se busca no es oír todo el rango, sino detectar lo que no debería estar: un zumbido que aparece y desaparece en una zona concreta suele ser una pieza del mueble o de la carcasa que resuena, no el altavoz. Localízalo tocando el mueble con la mano mientras suena esa frecuencia.

5

Busca el límite grave real, sin forzar

Baja por los tercios de octava hasta que la nota deje de percibirse como nota. Ese punto es el límite útil de tu equipo y explica por qué cierta música suena delgada. En cuanto aparezca aspereza o golpeteo, para: seguir subiendo el volumen para «oírlo mejor» es la forma más habitual de quemar una bobina.

6

Repite con otro equipo antes de concluir

Un síntoma solo tiene sentido comparado. Si el mismo fallo aparece con otros auriculares en el mismo ordenador, el problema está en el ordenador o en su configuración; si viaja con los auriculares a otro dispositivo, el problema es del equipo. Este paso ahorra la mayoría de los diagnósticos equivocados.

Buenas prácticas al hacer pruebas de audio

El volumen sube, nunca baja

Empieza siempre por debajo de lo cómodo y sube en pasos pequeños. Un tono puro a un nivel que en música resultaría normal puede ser molesto y dañino, porque toda la energía se concentra en una sola frecuencia.

Desactiva las mejoras de sonido

Ecualizadores, refuerzo de graves, sonido envolvente virtual y modos de «audio inmersivo» alteran justo lo que se quiere medir. Si el sistema los aplica, el diagnóstico será sobre el procesado, no sobre el altavoz.

La sala cuenta tanto como el altavoz

Los graves cambian mucho con la posición: pegado a una pared, un altavoz refuerza las frecuencias bajas; en una esquina, más todavía. Antes de dar por defectuoso un equipo, prueba a moverlo medio metro.

Los auriculares aíslan variables

Cuando el resultado con altavoces sea confuso, repite con auriculares por cable: eliminan la sala, la colocación y el Bluetooth de la ecuación. Si con ellos todo sale limpio, el fallo está en los altavoces o en su entorno.

Sesiones cortas

El oído se adapta rápido a un tono sostenido y deja de ser un buen juez en menos de un minuto. Pruebas breves, con pausas, dan resultados más fiables que una escucha larga.

Anota antes de interpretar

Escribe qué oíste en cada prueba antes de sacar conclusiones. Es fácil convencerse de oír lo que se espera, sobre todo al repetir una prueba después de haber formado una hipótesis.

Errores frecuentes al interpretar estas pruebas

  • Confundir el equipo con el oído: no oír 16 kHz es lo normal a partir de cierta edad y no dice nada del altavoz. Esta herramienta diagnostica material, no personas; cualquier duda sobre la propia audición corresponde a una audiometría hecha por un profesional.
  • Subir el volumen para oír los graves más bajos: es la forma más habitual de dañar un altavoz pequeño. Si a 30 Hz no hay nota, no la habrá tampoco más fuerte: solo habrá más recorrido mecánico y más calor en la bobina.
  • Probar con las mejoras de audio activadas: un refuerzo de graves o un modo envolvente puede inventar sensación de canal cruzado o tapar un canal flojo. El diagnóstico solo es válido con el procesado desactivado.
  • Dar por bueno un solo intento: la percepción de por dónde suena algo depende de la postura, de la posición de la cabeza y de la expectativa. Repite cada prueba dos veces, y si puede ser, sin mirar qué botón has pulsado.
  • Sacar conclusiones con Bluetooth de por medio: el códec puede recortar agudos y aplicar su propio procesado. Un resultado raro por Bluetooth debe confirmarse por cable antes de culpar al altavoz.
  • Buscar defectos con música en vez de con señales: la música tapa los fallos porque cambia constantemente. Un canal un 20 % más flojo pasa desapercibido con una canción y es evidente con ruido rosa alternando lados.

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