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Formulación y nomenclatura inorgánica

Escribe una fórmula y obtén los tres nombres con los números de oxidación razonados. O al revés: escribe el nombre y comprueba qué fórmula sale. Con modo de práctica para entrenarlo.

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Los subíndices se escriben como números normales: Fe2O3. Los paréntesis funcionan igual que en el cuaderno: Ca(OH)2.

Óxido metálico (óxido básico)

Fe₂O₃

Sistemáticatrióxido de dihierro
Stockóxido de hierro(III)
Tradicionalóxido férrico

También se admite «óxido de hierro».

Números de oxidación:Fe +3O -2

Cómo se llega hasta ahí

  1. Hay dos elementos y uno es oxígeno, así que es un óxido metálico (óxido básico).
  2. El oxígeno actúa con −2. Para que la suma dé cero: 2·x + 3·(−2) = 0 → x = +3.
  3. Sistemática: se cuentan los átomos de cada lado → trióxido de dihierro.

Prueba con estos

Hasta dónde llega

Familias cubiertas

  • Óxidos metálicos y de no metal
  • Peróxidos
  • Hidruros metálicos y de no metal
  • Hidrácidos en disolución
  • Hidróxidos
  • Oxoácidos
  • Sales binarias
  • Oxosales neutras

Fuera de alcance

  • Sales ácidas (NaHCO₃) y sales dobles
  • Compuestos de coordinación
  • Hidratos y aductos
  • Química orgánica: para eso está el nombrador de compuestos orgánicos

Sobre las valencias

  • Se usan los números de oxidación habituales en secundaria
  • Algunas editoriales incluyen otros (cromo con 6, manganeso con 4, 6 y 7)
  • Esos aparecen aquí en sus aniones: cromato, manganato, permanganato
  • Si tu libro difiere en algún caso, manda tu libro

Cómo se formula y se nombra en química inorgánica

Las tres nomenclaturas, el número de oxidación y los errores que más se repiten

Todo sale de un número

La formulación inorgánica parece un ejercicio de memoria y en buena parte no lo es. Casi todo se deduce de un único dato: el número de oxidación con el que actúa cada elemento. Sabiendo eso, y que un compuesto neutro tiene que sumar cero, la fórmula sale sola y el nombre también.

Lo que sí hay que memorizar es corto: qué valencias tiene cada elemento y cómo se llaman los aniones. El resto es procedimiento. Por eso esta herramienta no se limita a devolver el nombre: enseña de dónde sale cada número, que es justo lo que un listado de compuestos ya resueltos no puede dar.

Las tres nomenclaturas conviven porque resuelven el mismo problema por caminos distintos. La sistemática cuenta átomos, la de stock escribe la valencia y la tradicional la codifica en un sufijo. Reconocer las tres importa porque los libros de texto, los exámenes y las etiquetas de laboratorio no usan siempre la misma.

Las tres nomenclaturas, compuesto a compuesto

El mismo compuesto tiene tres nombres válidos. La IUPAC recomienda los dos primeros, pero el tercero es el que verás en la mayoría de ácidos y sales.

FórmulaFamiliaSistemáticaStockTradicional
Fe₂O₃Óxido metálicotrióxido de dihierroóxido de hierro(III)óxido férrico
SO₃Óxido de no metaltrióxido de azufreóxido de azufre(VI)anhídrido sulfúrico
Ca(OH)₂Hidróxidodihidróxido de calciohidróxido de calciohidróxido cálcico
HNO₃Oxoácidono se usatrioxonitrato(V) de hidrógenoácido nítrico
FeCl₃Sal binariatricloruro de hierrocloruro de hierro(III)cloruro férrico
CaCO₃Oxosaltrioxocarbonato(IV) de calciocarbonato de calciocarbonato cálcico

Para qué sirve según en qué punto estés

La misma herramienta se usa de formas distintas según lo que necesites resolver.

Corregir los deberes

Has resuelto veinte compuestos y quieres saber cuáles fallaste sin esperar a la clase siguiente. Pega cada fórmula y compara.

Truco: cuando falles, no mires solo el nombre correcto. Lee el razonamiento y localiza en qué paso concreto te desviaste; suele ser siempre el mismo.

Preparar un examen

El modo de práctica genera ejercicios sin repetir siempre los mismos veinte compuestos del libro, y alterna entre nombrar y formular.

Truco: la racha informa más que el porcentaje. Diez seguidos significa que el procedimiento está automatizado; alternar aciertos y fallos significa que aún estás adivinando.

Entender un enunciado

Un problema de estequiometría menciona «sulfato de hierro(III)» y necesitas la fórmula para ajustar la reacción o calcular la masa molar.

Truco: el modo nombre → fórmula devuelve también los números de oxidación, que es justo lo que hace falta para ajustar una reacción redox.

Preparar una clase

Necesitas ejemplos variados de una familia concreta con sus tres nombres ya resueltos y el razonamiento escrito.

Truco: los casos que mejor funcionan en clase son los que rompen la regla aparente: H₂O₂ frente a H₂O, o KMnO₄ frente a K₂MnO₄.

Cómo nombrar cualquier compuesto en cinco pasos

El mismo orden sirve para todas las familias. Lo que cambia de un ejercicio a otro es cuál de los pasos te da problemas.

1

Cuenta los elementos distintos

Dos elementos es un compuesto binario: óxido, hidruro o sal binaria. Tres, con hidrógeno delante, apunta a oxoácido; con un metal delante y oxígeno, a oxosal. El grupo OH repetido delata un hidróxido.

2

Fija los números de oxidación que ya conoces

El oxígeno actúa con −2 salvo en peróxidos, donde es −1. El hidrógeno con +1 frente a no metales y con −1 frente a metales. Los alcalinos siempre +1 y los alcalinotérreos siempre +2.

3

Despeja el que falta

La suma de todos los números de oxidación por sus subíndices debe dar cero. En Fe₂O₃: 2x + 3(−2) = 0, luego x = +3. Ese número es el que va en romanos en la nomenclatura de stock.

4

Comprueba que esa valencia existe

Si sale un número que ese elemento no tiene, hay algo mal: o la fórmula está mal ajustada o es un peróxido disfrazado. Es la señal de alarma más útil de todo el proceso.

5

Escribe el nombre en la nomenclatura que te pidan

Sistemática: prefijos que cuentan átomos. Stock: la valencia en romanos, y solo si el elemento tiene más de una. Tradicional: el sufijo que corresponda según cuántas valencias tenga ese elemento.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se pone el número romano y cuándo no?

Solo cuando el elemento puede actuar con más de un número de oxidación. «Óxido de calcio» no lleva paréntesis porque el calcio siempre actúa con +2, y añadirlo se considera redundante. «Óxido de hierro» sí lo necesita, porque sin él no se sabe si es FeO o Fe₂O₃.

¿Valencia y número de oxidación son lo mismo?

En secundaria se usan casi como sinónimos, pero no lo son. La valencia es el número de enlaces que forma un átomo y siempre es positiva. El número de oxidación lleva signo e indica la carga que tendría el átomo si los enlaces fueran iónicos. Para formular, el que importa es el segundo.

¿Por qué H₂O₂ no es «óxido de hidrógeno(II)»?

Porque el hidrógeno no puede actuar con +2: solo tiene un electrón. Cuando al despejar sale un número imposible, la explicación suele ser que el oxígeno no está actuando con −2 sino con −1, formando el grupo peróxido O₂²⁻. Por eso H₂O₂ es peróxido de hidrógeno.

¿Se sigue usando la nomenclatura tradicional?

La IUPAC recomienda la sistemática y la de stock desde 2005, pero la tradicional sigue viva donde resulta más cómoda: prácticamente nadie dice «tetraoxosulfato(VI) de hidrógeno» en vez de «ácido sulfúrico». En la práctica hay que reconocer las tres, y los exámenes suelen pedir precisamente eso.

¿Por qué mi libro da valencias distintas?

Porque las tablas de valencias de secundaria son una simplificación pedagógica, no una lista cerrada. El nitrógeno tiene números de oxidación de −3 a +5, pero muchas editoriales solo enseñan tres. Si tu libro incluye alguno que aquí no aparece, sigue tu libro: es el criterio con el que te van a corregir.

¿En qué orden se escriben los elementos?

Primero el más electropositivo y después el más electronegativo, que es lo contrario del orden en que se leen los nombres. NaCl se escribe con el sodio delante pero se lee «cloruro de sodio». Esa inversión causa buena parte de los errores al pasar del nombre a la fórmula.

Cuatro atajos que ahorran tiempo

Cruza y simplifica

Para formular, cruza las valencias como subíndices y simplifica al final. Al³⁺ con O²⁻ da Al₂O₃; Ca²⁺ con O²⁻ da Ca₂O₂, que se simplifica a CaO.

De ácido a sal, cambia el sufijo

−oso pasa a −ito y −ico pasa a −ato. Sabiendo los cuatro ácidos del cloro tienes gratis los cuatro aniones: hipoclorito, clorito, clorato y perclorato.

Cuenta valencias antes de elegir sufijo

Con dos valencias solo hay −oso e −ico. Con cuatro entran hipo− y per−. Elegir el sufijo sin contar cuántas valencias tiene el elemento es el error más común.

Desconfía de los números raros

Si al despejar sale una valencia fraccionaria o que ese elemento no tiene, casi siempre es un peróxido o una fórmula mal copiada. Vuelve a los subíndices.

Los errores que más se repiten

  • Confundir Co con CO. Con mayúscula y minúscula es cobalto; con dos mayúsculas es carbono con oxígeno. Lo mismo pasa con Ni (níquel) frente a NI, o con Cs (cesio) frente a CS.
  • Poner el romano cuando no hace falta. «Hidróxido de sodio(I)» está mal: el sodio solo actúa con +1, así que el paréntesis sobra.
  • Olvidar simplificar los subíndices. Ca²⁺ con S²⁻ no da Ca₂S₂ sino CaS. Cruzar valencias es solo el primer paso; falta dividir por el máximo común divisor.
  • Inventar sufijos para elementos de una sola valencia. Cuando el elemento tiene una única valencia, la forma con preposición («óxido de calcio») es tan válida como el adjetivo y evita el problema.
  • Perder los paréntesis en los grupos repetidos. Fe(OH)₃ lleva tres grupos hidroxilo; escribir FeOH₃ significa otra cosa distinta y no cuadra.
  • Tratar el anhídrido como una familia aparte. Un anhídrido es un óxido de no metal, no otra cosa: SO₃ es a la vez trióxido de azufre y anhídrido sulfúrico.

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