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Escribe cualquier cifra en palabras con las reglas del español bien aplicadas: apócope, concordancia de género, cien frente a ciento y escala larga. Para cheques, pagarés, contratos y facturas.
Admite 3.847,50 y 3,847.50, con o sin símbolo de moneda. Hasta 999.999.999.999 y dos decimales.
tres mil ochocientos cuarenta y siete euros con cincuenta céntimos
En un documento: «Páguese por este pagaré la cantidad de tres mil ochocientos cuarenta y siete euros con cincuenta céntimos»
Apócope, concordancia, cien frente a ciento y por qué mil millones no es un billón
Pasar una cifra a palabras parece mecánico hasta que aparecen los casos que el español resuelve de forma particular. Las cuatro reglas de abajo concentran casi todos los errores que se ven en cheques, pagarés y contratos redactados a mano.
| Regla | Correcto | Incorrecto | Por qué |
|---|---|---|---|
| Apócope | veintiún euros | veintiuno euros | «Uno» se acorta delante del sustantivo |
| Concordancia | doscientas una libras | doscientos un libras | El numeral concuerda con el género de la moneda |
| Cien / ciento | cien mil · ciento veinte | ciento mil · cien veinte | «Cien» multiplica; «ciento» precede a un número menor |
| Escala larga | mil millones (10⁹) | un billón (10⁹) | En español un billón es un millón de millones |
El importe va dos veces: en cifras y en letras. Si no coinciden, la normativa mercantil suele dar preferencia a la escrita en letras, precisamente porque es más difícil de alterar que un número.
Precios, plazos y superficies se duplican en letras por la misma razón. En una compraventa, un dígito añadido a mano cambia el precio; una palabra no se añade sin que se note.
Muchos formatos piden el monto en letras con los centavos como fracción sobre cien: «ciento veinte pesos con 50/100». Es la opción «Fracción 00/100» de arriba.
Los numerales son de los pocos apartados de ortografía con reglas nítidas y muchas excepciones memorizables. Cambiar la moneda muestra la concordancia de género en acción.
Veintiún euros. Delante del sustantivo, «uno» se apocopa: un euro, veintiún euros, treinta y un euros. La forma plena aparece solo al decir el número suelto.
Concuerda con ella: veintiuna libras, doscientas una libras. Cambia la moneda en el selector y verás la diferencia sin tocar la cifra.
«Millón» es masculino siempre: doscientos un millones de libras, no doscientas una.
Que acabe en -a no la hace femenina: el lempira y el córdoba son masculinos según el diccionario académico. Un lempira, doscientos córdobas.
Cien cuando son 100 exactos o cuando multiplica (cien mil, cien millones); ciento cuando le sigue un número menor (ciento uno, ciento cincuenta).
Porque el español usa la escala larga: un billón son 10¹², un millón de millones. El «billion» inglés equivale a nuestros mil millones, y confundirlos multiplica la cifra por mil.
Sí: VEINTIÚN EUROS, DIECISÉIS. Lo contrario es una costumbre heredada de las máquinas de escribir, no una norma.
En un documento, con la parte entera y después la decimal como número, unidas por «con» o por «y»: «tres con cuarenta y cinco centésimas», que es la forma que da el Diccionario panhispánico de dudas. Leer la coma, sea «tres coma cuarenta y cinco» o «tres coma cuatro cinco», es frecuente y admisible al hablar, pero no apropiado en textos técnicos, administrativos o contables. Si es dinero, los céntimos forman número: 3,45 € son «tres euros con cuarenta y cinco céntimos».
3.847,50 son 3.847 unidades y 50 céntimos. Se escriben con reglas distintas.
Si la moneda es femenina, el numeral cambia: veintiuna libras, no veintiún libras.
Va pegado al sustantivo: treinta y un euros, doscientos un euros.
«con cincuenta céntimos» en España; «con 50/100» en buena parte de Latinoamérica.
Es el paso que de verdad importa: ante discrepancia, manda lo escrito en letras.
En documentos con valor económico, rellena la línea sobrante hasta el final para que nadie pueda añadir palabras después del importe.
Escribe la moneda completa («euros», no «€») en la línea en letras: el símbolo se modifica con un trazo, la palabra no.
Antes de rellenar una factura, mira qué formato de centavos usa el país de destino: la fracción 00/100 es habitual en América y rara en España.
Lee el resultado en voz alta. Casi todos los errores de concordancia se oyen antes de verse.