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Calculadora de pan casero

Dinos cuánta harina vas a pesar, qué pan quieres y con qué fermento, y te damos los gramos de cada ingrediente. Sin necesidad de saberte ninguna fórmula.

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¿Cuánta harina vas a pesar?

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Es la harina que sacas del paquete y pones en la báscula. Si usas masa madre, la que va dentro del fermento la contamos nosotros.

¿Qué pan quieres hacer?

Pieza redonda grande, corteza gruesa y miga alveolada. El pan de toda la vida.

¿Con qué harina?

La harina de pan de cada día. Es la referencia sobre la que se calculan las demás.

¿Con qué lo fermentas y cuánto tiempo tienes?

¿Para cuándo lo quieres?

Los tiempos están medidos a 24 °C. Cuanto menos fermento y más tiempo, más sabor tiene el pan.

¿Le pones algo más? (opcional)

Tu hogaza rústica

874 gde masa en total
1 × 874 gpiezas orientativas
72 %de hidratación

Lo que tienes que pesar

Ingredientes de la receta, con su peso en gramos y su porcentaje sobre la harina
IngredienteGramos% harina
Trigo panificableLa harina de pan de cada día. Es la referencia sobre la que se calculan las demás.500 g100,0 %
AguaTibia si tienes prisa, fría si la masa va a estar mucho rato fuera.360 g72,0 %
Levadura seca de panaderíaSe mezcla directamente con la harina. Si solo tienes fresca, usa el triple.3,5 g0,7 %
SalNunca en contacto directo con la levadura: se añade con la harina o al final del amasado.10 g2,0 %
Cuánto va a tardar

4-6 h de primera fermentación + 1 h de formado, a 24 °C. Si tu cocina está más fría, se alarga; si está más caliente, se acorta.

A esta hidratación la masa se pega: se trabaja con plegados cada 30 minutos en lugar de amasando sobre la mesa.

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Cómo se construye una receta de pan

Las cuatro decisiones que determinan cómo sale, y por qué el orden importa

La harina manda, y todo lo demás se mide contra ella

En panadería nada se mide en tazas ni en cucharadas: todo se expresa como un porcentaje del peso de la harina, que siempre es el 100 %. Un pan al 70 % de hidratación lleva 700 g de agua por kilo de harina, tanto si haces una hogaza como veinte. Ese sistema —el porcentaje del panadero— es lo que permite que una receta funcione igual en una cocina que en un obrador, y es lo que esta calculadora construye por ti a partir de lo único que sabes de entrada: cuánta harina vas a pesar.

La diferencia entre un pan y otro está casi toda en cuatro números: cuánta agua lleva, cuánta sal, cuánto fermento y cuánto tiempo se le da. La harina que elijas corrige el primero, el tiempo disponible determina el tercero, y el segundo es prácticamente siempre el mismo 2 %.

Cuánta agua lleva cada pan

Hidratación de partida de cada tipo de pan, antes de corregir por la harina
PanAgua sobre harinaCómo se trabaja
Pan dulce enriquecido55 %Masa firme; el líquido viene sobre todo del huevo y la leche
Bollos y panecillos58 %Se amasa a mano sin dificultad
Pan de molde62 %Dócil, se bolea y se mete en el molde
Barra o baguette66 %Se amasa sobre la mesa, ligeramente pegajosa
Hogaza rústica72 %Plegados en el bol en vez de amasado
Chapata78 %No se amasa ni se bolea: se pliega y se corta
Focaccia80 %Casi se vierte; se extiende con los dedos en la bandeja

Sobre esa cifra, la harina corrige: la integral pide unos 6 puntos más y el centeno hasta 8, porque el salvado y las pentosanas retienen mucha agua. La espelta va al revés, 4 puntos menos, y además tiene el gluten más frágil. Por eso la misma hogaza al 72 % se convierte en 78 % si la haces integral y en 68 % si la haces de espelta.

Cuatro cocinas, cuatro recetas del mismo pan

Quiero pan para la cena

Son cinco o seis horas de margen. Levadura seca al 0,7 % —unos 3,5 g por medio kilo de harina— y una hogaza rústica. La masa madre aquí va justa: puede hacerse, pero conviene tenerla recién refrescada y muy activa.

Amaso hoy y horneo mañana

El mejor pan con menos trabajo. Baja la dosis de fermento al mínimo, deja una hora fuera y mete la masa en la nevera hasta 24 horas. El frío alarga la fermentación y desarrolla el sabor; además, la masa fría se maneja mucho mejor.

Quiero un pan más integral

Empieza mezclando: un 30-40 % de integral sobre panificable da sabor y fibra sin perder volumen. Súbele agua, porque el salvado la absorbe, y dale un reposo de media hora antes de añadir la sal para que la harina se hidrate del todo.

Un pan dulce para una fecha

Roscón, pan de muerto o brioche piden harina de fuerza, mucha mantequilla y paciencia: el azúcar y la grasa frenan la levadura, así que estos panes fermentan bastante más despacio que uno salado con la misma dosis de fermento.

Del ingrediente a la masa, paso a paso

Pesa la harina y mézclala con el agua

Sin sal y sin fermento todavía. Deja reposar entre 20 y 40 minutos: la harina se hidrata sola y el gluten empieza a formarse sin que amases. Es el paso que más trabajo ahorra y el que más gente se salta.

Añade el fermento y, un poco después, la sal

La sal no debe tocar directamente la levadura fresca, porque la deshidrata. Si usas masa madre, incorpórala cuando esté en su punto más alto, justo antes de que empiece a bajar.

Amasa o pliega, según lo húmeda que esté

Hasta el 68 % se amasa sobre la mesa. Por encima, se trabaja con plegados dentro del bol cada 30 minutos: tres o cuatro tandas bastan para que la masa pase de sopa a tener cuerpo.

La grasa y las inclusiones, al final

Mantequilla, aceite, frutos secos, semillas remojadas o chocolate entran cuando la masa ya tiene gluten formado. Si entran al principio, engrasan la harina e impiden que las hebras de gluten se unan.

Fermenta mirando la masa, no el reloj

Los tiempos son a 24 °C. La levadura casi dobla su velocidad por cada 10 °C de más, así que en verano puede ir al doble y en una cocina fría, a la mitad. La masa está lista cuando ha crecido visiblemente y al presionarla vuelve despacio.

Hornea fuerte y con vapor al principio

240 °C los primeros 15 minutos con una fuente de vapor —una bandeja con agua hirviendo abajo, o la masa tapada con una olla—, y después baja a 200-210 °C sin vapor para que la corteza se seque y quede crujiente.

Lo que marca la diferencia

Pesa, no midas en volumen

Una taza de harina puede variar 30 g según cómo se llene, y eso es un 6 % de hidratación de diferencia en una receta de medio kilo. Una báscula de cocina es la mejor inversión posible en panadería.

Menos fermento, más tiempo

El sabor del pan se hace durante la fermentación. Bajar la levadura a la mitad y doblar el tiempo no cuesta más trabajo y da un pan incomparablemente mejor y más digestivo.

Controla la temperatura del agua

Es la única variable de la masa que puedes fijar tú. En verano, agua fría; en invierno, templada. Apuntar a 24 °C de masa final hace que los tiempos de la receta se cumplan de verdad.

No bajes la sal por debajo del 1,5 %

Además del sabor, la sal aprieta el gluten y regula la fermentación. Un pan sin sal suficiente queda soso, flojo y se pasa de fermentación antes de que te des cuenta.

Empieza mezclando harinas

El 100 % de una harina especial casi nunca es el mejor pan. Un 30-50 % de espelta, integral o centeno sobre panificable da su sabor conservando la estructura.

Deja que se enfríe antes de cortarlo

El pan sigue cociéndose por dentro al salir del horno. Cortarlo caliente apelmaza la miga. Dos horas sobre una rejilla, y en los panes de centeno, mejor al día siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta levadura hace falta para 500 gramos de harina?

Depende del tiempo, no solo del peso. Para un pan de tarde son unos 3,5 g de levadura seca o 10,5 g de fresca; si lo quieres en dos horas, el doble; y si lo dejas de un día para otro en la nevera, con 1 g de seca sobra.

Regla práctica: la levadura fresca es el triple que la seca, siempre.

¿Cuántos gramos de masa madre por kilo de harina?

Entre 20 y 250 g según el tiempo de que dispongas. Lo que gobierna la fermentación no son los gramos de masa madre, sino la harina que lleva dentro: por eso, si tu fermento está más o menos hidratado que el de la receta, cambian los gramos pero no el ritmo.

¿Por qué la calculadora suma harina cuando elijo masa madre?

Porque la masa madre es harina y agua ya mezcladas, y las dos mitades cuentan en la fórmula. Si no se contasen, la hidratación real del pan saldría más alta que la prometida. Tú sigues pesando exactamente los gramos de harina que pediste; lo que cambia es la base sobre la que se calculan los porcentajes.

¿Puedo hacer pan de masa madre en dos horas?

No. Subir la dosis no lo arregla: la masa madre tiene menos células de levadura por gramo que la levadura comercial y además compite con las bacterias lácticas que le dan el sabor. Su fermentación más corta razonable son cinco o seis horas con un fermento muy activo.

¿Se puede hacer pan solo con espelta o solo con centeno?

Con espelta sí, aceptando menos volumen y vigilando la fermentación, que se pasa antes. Con centeno al 100 % sale un pan denso y compacto —el tipo nórdico o alemán—, que es delicioso pero no se parece a una hogaza de trigo, y ahí la masa madre no es opcional.

Si es tu primera vez con estas harinas, empieza por un 30 % y sube desde ahí.

¿Cuánta miel o azúcar puedo añadir?

Hasta un 10 % sobre la harina, el azúcar acelera la fermentación porque alimenta a la levadura. Por encima la frena, porque le quita agua por ósmosis; y por encima del 20 % conviene contar con una fermentación bastante más larga. La miel, además, es casi un 20 % de agua, que hay que descontar del agua de la receta.

¿Por qué hay que remojar las semillas y las pasas?

Porque secas absorben agua, y la única que tienen a mano es la de la masa. El resultado es un pan más seco de lo que indica la fórmula y que se endurece antes. Media hora de remojo y un buen escurrido lo resuelven.

¿En cuántas piezas debería dividir la masa?

La sugerencia que ves es orientativa y sale del peso típico de cada formato: 300 g una barra, 900 g una hogaza, 80 g un panecillo. Puedes dividirla como quieras teniendo en cuenta que las piezas pequeñas se hornean menos tiempo y a temperatura algo más baja.

Los errores que más panes estropean
  • Añadir harina porque la masa se pega. A partir del 70 % se pega, y eso es normal. Cada puñado de harina extra baja la hidratación real y acerca el pan a un ladrillo. Mójate las manos en vez de enharinarlas.
  • Medir en tazas o a ojo. Es la causa número uno de resultados que no se parecen entre dos días seguidos. Los gramos no mienten.
  • Poner sal sobre la levadura fresca. El contacto directo la deshidrata. Van en momentos distintos, o al menos en lados distintos del bol.
  • Fermentar por reloj y no por aspecto. Los tiempos son a 24 °C. En agosto la masa puede estar lista en la mitad de tiempo y pasarse sin que nadie la mire.
  • Meter la mantequilla al principio de un pan enriquecido. La grasa envuelve la harina e impide que se forme el gluten. Primero la masa, después la grasa, poco a poco.
  • Hornear sin vapor. Sin humedad los primeros minutos, la corteza se forma antes de que el pan haya acabado de subir, y se queda pequeño y con la corteza gruesa.

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