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Preparando tu experiencia meskeIA
Suma y resta tiempos sin pelearte con la base sesenta, pásalos a horas decimales para facturar y cuadra el total de la semana con sus pausas.
Escribe 7:45 para siete horas y cuarenta y cinco minutos, o 7,75 para horas decimales. Puedes mezclar los dos formatos en la misma lista.
horas : minutos
El valor decimal es el que se multiplica por una tarifa por hora. El sexagesimal es el que se apunta en un cuadrante.
Esta calculadora hace aritmética de tiempo: suma, resta y convierte entre horas y minutos. No interpreta convenios, contratos ni normativa laboral de ningún país, y su resultado no sustituye al registro horario oficial que lleva cada empresa. Para saber cómo se computan, se compensan o se retribuyen unas horas concretas, consulta tu convenio o a un profesional de relaciones laborales.
Base sesenta, formato decimal y los errores que más cuestan dinero
Los números que usamos a diario van de diez en diez, pero el reloj va de sesenta en sesenta. Esa mezcla es la que produce el error clásico: teclear 7,45 + 2,30 en una calculadora corriente y obtener 9,75, cuando siete horas y cuarenta y cinco minutos más dos horas y media son diez horas y cuarto. Son dos idiomas distintos para la misma cantidad, y el fallo aparece justo cuando esas horas se convierten en una factura o en un saldo de jornada.
La regla segura es siempre la misma: pasar todo a minutos, operar con números enteros y volver a repartir el total en horas y minutos al final. Trabajar en una sola unidad elimina el problema de raíz, y es lo que hace esta herramienta por dentro.
| Aspecto | Formato horas:minutos (7:45) | Formato decimal (7,75) |
|---|---|---|
| Qué representa | Horas enteras y minutos sueltos, como en un reloj | Horas y fracción de hora, como un número normal |
| Dónde se usa | Cuadrantes, fichajes, horarios, partes de trabajo | Facturas, nóminas, hojas de cálculo, presupuestos |
| Se puede sumar directamente | ❌ No, hay que llevar el acarreo de sesenta | ✅ Sí, se suma como cualquier decimal |
| Se puede multiplicar por una tarifa | ❌ No, saldría un importe equivocado | ✅ Sí, es su uso principal |
| Riesgo típico | Olvidar el acarreo al pasar de 59 minutos | Confundir 7,45 con 7:45 (hay 18 minutos de diferencia) |
| Ideal para | Anotar y comunicar horarios | Calcular importes y comparar totales |
Tres sesiones con un cliente: 1:45, 2:20 y 0:50. El total es 4:55, que en decimal son 4,92 horas. A 40 € la hora, la factura sale de 196,67 €, no de 4,55 × 40. Con las tarifas altas, media hora mal contada se nota.
Un turno de 22:00 a 06:00 con media hora de descanso son 7:30 efectivas. Restar sin más da un número negativo, así que hay que contar la salida en el día siguiente. Es el error más frecuente en hostelería, sanidad y seguridad.
Cinco días apuntados a mano, cada uno con su pausa, y la duda de si la semana llega a la jornada pactada. El parte semanal suma los días y enseña el saldo, positivo o negativo, en los dos formatos.
Sumar la duración de las pistas de un disco, de las clases de un curso o del metraje de un montaje es el mismo problema: cantidades en minutos y segundos que hay que totalizar sin arrastrar errores.
Con dos puntos si son horas y minutos (7:45) y con coma si son horas decimales (7,75). También se admite 7h45 y, si quieres afinar, 1:20:30 con segundos. Puedes mezclar formatos en la misma lista: a la derecha de cada línea aparece siempre la equivalencia decimal para comprobar que se ha entendido lo que querías decir.
Sí. El botón que hay a la izquierda de cada línea cambia entre sumar y restar. Sirve para descontar pausas, para quitar una tarea que se había apuntado dos veces o para calcular cuánto falta hasta un objetivo de horas. Si el total queda por debajo de cero se muestra con el signo menos delante.
Porque la fracción se calcula sobre sesenta, no sobre cien: 20 ÷ 60 = 0,333. Solo coinciden los múltiplos de seis minutos, que dan décimas exactas (6 minutos = 0,1 h, 30 minutos = 0,5 h). En el resto de casos el decimal es periódico y se redondea, algo que conviene tener presente cuando se factura al céntimo.
Si la hora de salida es menor que la de entrada, la herramienta entiende que el turno ha cruzado la medianoche y suma veinticuatro horas antes de restar, avisándolo bajo el resultado. Un turno de 23:30 a 07:30 son ocho horas. Lo que no hace es adivinar turnos de más de un día: para eso conviene partir el cálculo en tramos.
Solo el parte semanal, y únicamente en el almacenamiento local de tu navegador, para que no se pierda al recargar la página. No hay cuenta, ni servidor, ni copia en ningún otro sitio: si vacías la semana o borras los datos del navegador, desaparece. La lista de tiempos y el cálculo entre dos horas no se guardan.
Sirve para ver la diferencia entre las horas apuntadas y la jornada que indiques, que es el primer dato de la conversación. Ahora bien, qué horas cuentan como extraordinarias, cómo se compensan y a qué precio dependen del convenio, del contrato y del país; eso no lo decide una calculadora.
Sumar y restar para una lista de cantidades ya conocidas, entre dos horas para un turno concreto, y parte semanal cuando quieras totalizar varios días con sus pausas.
No hace falta convertir nada a mano: 7:45 y 7,75 conviven sin problema. La equivalencia decimal de cada línea aparece a su derecha en cuanto el texto es válido.
Cambia a resta las líneas que haya que descontar, o usa el campo de pausa en los otros dos modos. Restar la comida es lo que separa las horas de presencia de las horas efectivas.
El grande, en horas y minutos, es el que se comunica; el decimal, justo debajo, es el que se multiplica por una tarifa o se pega en una hoja de cálculo.
Compara el total con tus propias anotaciones o con el registro de la empresa. Una calculadora acierta con lo que le das: si falta un día en la lista, el error viaja entero hasta la factura.
Reconstruir una semana de memoria es la principal fuente de horas perdidas al facturar.
Mezclar formatos está bien al teclear, pero guarda siempre el histórico en uno de los dos.
Redondear tiempo a tiempo acumula desviación; el redondeo se aplica una vez, sobre el total.
Anota la pausa aparte en lugar de descontarla mentalmente: así el dato sigue siendo comprobable.
Si se factura por tramos de quince minutos, que conste antes de empezar y no al pasar la factura.
Ante una discrepancia, lo que resuelve la conversación es el desglose por día, no la cifra final.