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Preparando tu experiencia meskeIA
El viaje de una camiseta de 15€ por 4 países, 6 meses y millones de manos
Coste de fabricación + envío
3,65 €
Precio en tienda
15,00 €
Multiplicador
×4,1
Cultivo del algodón
Hilado y tejido
Tinte y acabados
Confección
Transporte marítimo
Tienda y margen
De los 15 € que pagas, solo 3,65 € cubren todo el proceso productivo y el transporte intercontinental. El resto —11,35 €— financia el local, la publicidad, la logística de devoluciones y el beneficio de la marca.
Geografía y Economía para Bachillerato, preparatoria y educación media
La cadena de producción de la ropa es un ejemplo perfecto de división internacional del trabajo. Cada etapa se localiza donde es más barato realizarla: el algodón donde hay tierra barata y sol, el hilado y confección donde hay mano de obra abundante y poco regulada, el tinte donde la regulación ambiental es laxa, y la venta donde está el poder adquisitivo.
El coste laboral de confeccionar una camiseta es de unos 2 € en Turquía o Vietnam. Si se fabricara en España, ese coste sería 5-8 veces mayor. Por eso, desde los años 80, la industria textil europea se deslocalizó masivamente hacia Asia, África del Norte y Europa del Este. La apertura comercial de la OMC aceleró este proceso en los años 90.
El margen bruto del sector de moda rápida oscila entre el 60% y el 70% del precio de venta. Esto no es un dato escandaloso per se —el sector inverete mucho en tiendas, logística y marketing— pero sí muestra quién captura el valor en la cadena: las marcas (países ricos), no los productores (países en desarrollo).
La industria textil es la segunda industria más contaminante del mundo después del petróleo. El tinte requiere toneladas de agua y productos químicos; los ríos de Bangladesh, China e India llevan décadas pagando ese precio. La moda rápida (fast fashion) ha multiplicado el número de colecciones anuales de 2 a más de 50, acelerando el ciclo de producción y desecho.
Las certificaciones como GOTS (algodón orgánico) o Fair Trade mejoran condiciones en producción, pero suponen una parte pequeña del mercado global. El verdadero cambio estructural requiere regulación internacional: salario mínimo global, responsabilidad ampliada del productor y trazabilidad obligatoria de la cadena de suministro.