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El flujo de energía que sostiene la vida: pirámide trófica, ciclos biogeoquímicos y datos fascinantes
El carbono y el nitrógeno nunca se destruyen
La materia no se crea ni se destruye: los átomos se reciclan continuamente entre la atmósfera, los seres vivos y el suelo. Estos son los ciclos biogeoquímicos.
Pulsa en cualquier etapa del ciclo para ver los detalles
La quema de combustibles fósiles libera carbono que estuvo enterrado millones de años, acelerando el efecto invernadero y el cambio climático.
Los átomos de carbono de tu cuerpo estuvieron en dinosaurios, volcanes y estrellas. La materia no se destruye, solo cambia de forma y de lugar.
Conceptos clave sobre el funcionamiento de la naturaleza
Un ecosistema es el conjunto formado por los seres vivos (biocenosis) y el medio físico donde habitan (biotopo), junto con todas las interacciones entre ellos. Incluye desde un charco hasta la selva amazónica. La energía fluye y la materia se recicla.
Una cadena trófica es una secuencia lineal simplificada (planta → conejo → zorro). Una red trófica es el conjunto real de todas las relaciones alimentarias de un ecosistema, donde cada especie puede comer y ser comida por varias. Las redes son más estables porque la desaparición de una especie no rompe todo el sistema.
Cuantas más especies hay en un ecosistema, más conexiones tiene la red trófica y más resistente es ante perturbaciones. La pérdida de biodiversidad debilita la capacidad del ecosistema para autorregularse, filtrar agua, polinizar cultivos y capturar carbono.
Es un efecto dominó que se produce cuando la eliminación o reintroducción de un superdepredador altera toda la cadena. El caso más conocido: reintroducir lobos en Yellowstone (1995) redujo los ciervos, la vegetación se recuperó, las raíces estabilizaron las orillas y los ríos literalmente cambiaron de curso.